Uno de los errores más costosos que vemos en faenas de Santiago es subestimar la fracción fina del suelo. El clásico pozo exploratorio hasta los 2 metros que solo recupera gravas del río Mapocho y omite los limos bajo la terraza fluvial. Ese descuido se paga con asentamientos diferenciales o problemas de drenaje que aparecen a los dos años de entregada la obra. El análisis granulométrico completo —tamizado más hidrómetro— resuelve esa incertidumbre. Determinamos la curva de distribución de tamaño de partículas desde la grava gruesa hasta la arcilla coloidal, clave para clasificar el suelo con el Sistema Unificado (USCS) y anticipar su comportamiento mecánico e hidráulico. En proyectos sobre la cuenca de Santiago, donde las intercalaciones de bolones con lentes limosos son la regla, este ensayo es el punto de partida de cualquier diseño de fundaciones. Para la etapa de exploración previa, complementamos el perfil estratigráfico con calicatas exploratorias que permiten muestrear en profundidad y correlacionar la granulometría con la descripción de campo.
Una curva granulométrica incompleta puede subestimar el potencial de licuación de un limo arenoso en Ñuñoa: no es arena limpia, y solo el hidrómetro lo confirma.
Cómo trabajamos
Particularidades de la zona
El contraste entre la aridez estival de Santiago y los eventos de lluvia concentrada en invierno genera un escenario complejo para los suelos finos mal caracterizados. Un limo de baja plasticidad (ML) que en verano se comporta como un material granular firme puede perder toda su capacidad portante al saturarse, y sin la curva granulométrica completa ese cambio de comportamiento pasa desapercibido. El riesgo más frecuente es confundir un suelo bien graduado (GW o SW) con uno mal graduado (GP o SP) por no ejecutar el lavado sobre malla #200, lo que deriva en diseños de filtros y drenajes que colapsan en la primera temporada de lluvias. La NCh3171 exige la caracterización granulométrica completa para todo suelo de fundación en zonas sísmicas 2 y 3, lo que cubre la totalidad de la Región Metropolitana. En terraplenes compactados sobre la periferia sur de Santiago, donde los suelos derivados de cenizas volcánicas retienen humedad, la doble determinación tamiz-hidrómetro es la única forma de asegurar que el material cumpla con la banda granulométrica especificada en proyecto.
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Normativa aplicable
NCh1508.Of2016 – Suelos. Método granulométrico por tamizado e hidrómetro, NCh433.Of2012 Mod.2012 – Diseño sísmico de edificios (clasificación de suelo de fundación), NCh3171.Of2010 – Diseño estructural – Disposiciones generales y combinaciones de carga, NCh2369.Of2003 – Diseño sísmico de estructuras e instalaciones industriales
Servicios complementarios
Sondaje SPT con extracción de muestras
Ejecutamos penetración estándar en la cuenca de Santiago para recuperar muestras alteradas e inalteradas sobre las que aplicamos el análisis granulométrico completo. El SPT aporta el perfil de resistencia N60 y permite correlacionar la granulometría con la compacidad del depósito.
Ensayos de límites de Atterberg
Determinamos el límite líquido, plástico y el índice de plasticidad en la fracción que pasa la malla #40, complemento obligatorio de la granulometría para clasificar suelos finos y evaluar su actividad arcillosa.
Control de compactación en obra
Verificamos que el material de relleno cumpla la banda granulométrica de diseño mediante ensayos de densidad in situ (cono de arena) y determinación de humedad, contrastando con la curva Proctor de referencia.
Ensayos de permeabilidad de carga variable
Sobre la misma muestra ensayada en granulometría, medimos el coeficiente de permeabilidad (k) en suelos finos. La distribución de tamaños es el dato de entrada para estimar k mediante fórmulas de Hazen o Kozeny-Carman.
Parámetros típicos
Preguntas comunes
¿Cuánto cuesta un análisis granulométrico completo (tamices + hidrómetro) en Santiago?
El precio para un ensayo granulométrico por tamizado más hidrómetro en nuestro laboratorio de Santiago está en el rango de $53.000 a $83.000, dependiendo de la cantidad de puntos de exploración y de si se requiere el lavado sobre malla #200 previo al tamizado. El valor incluye la curva granulométrica semilogarítmica, los coeficientes Cu y Cc, y la clasificación USCS según NCh1508.
¿Qué cantidad de muestra necesitan para hacer el ensayo granulométrico?
La masa mínima depende del tamaño máximo de partícula. Para suelos finos sin grava, 500 g son suficientes. Si hay gravas de hasta 20 mm se requieren 2 kg, y para bolones de 75 mm o más —típicos en los depósitos aluviales del Mapocho— necesitamos al menos 5 kg de fracción representativa. La muestra debe estar seca al aire y libre de materia orgánica.
¿En cuánto tiempo entregan los resultados del análisis granulométrico?
El plazo de entrega estándar es de 48 horas hábiles una vez recibida la muestra seca. El hidrómetro requiere lecturas durante 24 horas continuas, por lo que no es posible acortar ese tiempo sin comprometer la calidad de la curva en la fracción fina. Para obras urgentes ofrecemos un informe preliminar con los resultados del tamizado en 24 horas, y el perfil completo se entrega al día siguiente.
¿Por qué no basta con hacer solo el tamizado y omitir el hidrómetro?
El tamizado por sí solo no permite caracterizar partículas menores a 0.075 mm (malla #200). Si el suelo tiene más del 12% de finos —situación habitual en los suelos de la zona sur de Santiago—, la fracción arcillosa y limosa determina propiedades clave como la plasticidad, la permeabilidad y el potencial de licuación. Omitir el hidrómetro significa no saber si el fino es limo inerte o arcilla activa, y ese error puede invalidar la clasificación sísmica del terreno según NCh433.
¿El análisis granulométrico sirve para clasificar el suelo según la NCh433 sísmica?
Sí. La clasificación de suelo de fundación para diseño sísmico en Chile (NCh433) exige conocer la curva granulométrica completa, el índice de plasticidad y el número de golpes SPT. Con esos datos clasificamos el perfil como tipo B, C, D o E, lo que define el espectro de aceleraciones de diseño. En Santiago, donde la microzonificación sísmica distingue sectores con distinta amplificación, la granulometría es el primer paso para asignar correctamente el tipo de suelo.
